Su profesionalismo es altamente admirado, y muchas veces han sido catalogados como “los chicos buenos”.
Para el fatídico 27 de febrero, muchos de ellos no pensaron en su seguridad personal y se dirigieron a sus cuarteles para coordinar el rescate de cientos de personas atrapadas o heridas a consecuencia del terremoto. En Talcahuano también saben de su heroísmo, pues un gran número de ellos arriesgaron sus vidas para salvar a los afectados por las olas del maremoto.
“El bombero es puro servicio, por algo es voluntario”, relata Joaquín, un joven rescatista penquista. Con sus escasos 23 años lleva un buen tiempo sirviendo en una de las Compañías que vigilan en la Provincia de Concepción.
Lamentablemente, en estos momentos “los chicos buenos” también necesitan de una ayuda: con los violentos 8,8 grados del terremoto, sus cuarteles también sufrieron daños e incluso dos de ellas (la Tercera y Sexta Compañía) padecieron la destrucción de sus recintos.
SOLUCIÓN DE EMERGENCIA
La visita que durante esta semana realizó el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, trajo una señal de esperanza para los hombres que combaten el fuego.
Si bien las soluciones no fueron definitivas, si se realizaran labores para mejorar las condiciones de habitabilidad de los funcionarios.
Como lo señaló la autoridad, en relación a los cuarteles correspondientes a la Tercera y Sexta Compañía (donde se encuentran albergados cerca de 100 voluntarios en un galpón que se decidió no demoler), se entregarán “contenedores para los guardias y una solución de techo prefabricado, tipo galpón, para poder proteger y cubrir los carros”.
A algunos les pareció insuficiente esta solución, teniendo en consideración la altruista labor que cumplen los bomberos, pero como señaló el Superintendente de Bomberos de Concepción, Luis Schuffeneger, “valoro lo que se nos informó: por último nos permite estar tranquilos”; eso si, la autoridad bomberil recalcó que “yo esperaba que se nos diera una solución concreta”.
En cifras, esta ayuda se acerca a los $35 millones de pesos (dinero que llegará por la vía del Fondo Social Presidente de la República), monto bastante distante de los cerca de $700 millones que se necesitan para reconstruir los cuarteles en la Región, o de los $12 mil millones que se requieren para recuperar los recintos de bomberos a nivel nacional.
LUCHA CONTRA EL FUEGO
Si bien su la situación no es precaria, bien es sabido que muchas veces los bomberos deben enfrentarse con muchas dificultades – además del fuego - para cumplir su elogiosa labor.
Si bien los rescatistas tienden a no llorar sus penas, si hay quejas con respecto al financiamiento – que va en beneficio de los equipos que se utilizan en el combate contra las llamas- con el que goza la institución.
A saber, anualmente el cuerpo de bomberos recibe una subvención cercana a los $16 mil millones de pesos, monto que en el global, se hace sumamente exiguo.